Bienvenidas al Antropoceno

En este programa, volvemos con Reflexiones de una libélula para explorar el concepto del Antropoceno.

Éste viene a decir que los seres humanos nos hemos convertido en una fuerza geológica que está cambiando las condiciones fundamentales en las que se desarrolla la vida en el planeta. De hecho, hay una Comisión deliberativa sobre el Antropoceno que se pronunciará en 2016 o 2017 sobre si éste debería ser declarado oficialmente el sucesor del Holoceno. El Holoceno es la época que comenzó al final de la última gran glaciación, hace unos 12.000 años y que se caracteriza por miles de años de temperaturas excepcionalmente estables.

El inicio del Antropoceno es materia de debate. Algunos apuntan al inicio de la revolución industrial al final del siglo XVIII. Otros sugieren que en realidad empezó con el desarrollo de la agricultura, hace 7000 o 8000 años, aunque la evidencia empírica sugiere que el impacto humano no fue lo suficientemente significativo para desestibilizar el sistema Tierra hasta que los humanos empezamos a quemar combustibles fósiles a mansalva.

El concepto de Antropoceno ha sido desarrollado por diversas disciplinas y se puede entender de por lo menos tres formas distintas.

La primera de ellas se adscribe puramente al ámbito de la geología. Según esta definición, el Antropoceno sería hasta la fecha solamente una hipótesis, sobre una potencial época geológica que todavía no ha sido validada. Esta definición buscaría estrictamente evidencia en los estratos de las rocas para poder validar la hipótesis y su validación tomará algunos años.

La segunda definición proviene del campo de las ciencias de la Tierra, y combina un amplio abanico de pericia disciplinaria que va des de la climatología a la ecología, la geoquímica, la oceanografía y muchas más. Esta perspectiva toma una visión algo más amplia que la anterior y concibe la Tierra como una entidad global que se caracteriza por un flujo constante de ciclos de materia y energía. Esta perspectiva afirma que la Tierra como sistema está experimentando un cambio, dejando atrás el Holoceno, para entrar un nuevo estado con impactos a largo plazo. Bajo esta definición, nos encontramos ya en una nueva época.  Las evidencias se encuentran en el crecimiento de los niveles del mar por el cambio climático, en los cambios de sedimentos a gran escala, en los niveles de extinción de especies y en la persistencia de moléculas orgánicas artificiales en todo el planeta. Se ha alcanzado un punto de no-retorno en el cual el sistema Tierra está operando de forma desconocida. No estamos hablando simplemente de la influencia humana sobre la tierra (que eran las perspectivas geográficas y ecológicas predominantes durante el siglo XX), sino un cambio profundo en el sistema global del planeta.

Una tercera definición del Antropoceno asume la segunda definición y amplía la noción del impacto humano sobre el planeta, incluyendo las transformaciones del paisaje, la urbanización, la extinción de especies, la extracción de recursos y la proliferación de vertederos, así como disrupciones a los procesos naturales tales como el ciclo del Nitrógeno.

Aunque existen diferentes narrativas dentro de la tesis del Antropoceno, todas ellas se basan en dos grandes afirmaciones:

  1. Los seres humanos nos hemos convertido en una fuerza telúrica, que está cambiando el funcionamiento del planeta Tierra tanto como los volcanes, las placas tectónicas, las fluctuaciones cíclicas de la actividad solar o cambios en los movimientos de la Tierra cuando gira alrededor del sol. Los paleoclimatólogos, por ejemplo, estiman que los gases de efecto invernadero liberados por los humanos a la atmósfera bastarán para suprimir el ciclo glacial durante los próximos 500.000 años! Reconocer el antropoceno implica reconocer que la historia humana y la historia natural están profundamente interconectadas. Se marca el final de la percepción de la naturaleza como meramente el escenario externo en donde suceden los dramas humanos y acercase acerca el fin de las cadenas que solo ven lo social en la comprensión moderna de las sociedades. Es hora de que vuelvan a la Tierra. La comprensión de la economía, de la cultura y la sociedad, de la historia y de los régimenes políticos necesita ser rematerializada. No se puede ver solo como acuerdos, arreglos y conflictos entre humanos.
  2. La segunda afirmación es que los habitantes del planeta se enfrentan, en la escala temporal de solo unas pocas décadas, a cambios ambientales globales de una escala y velocidad sin precedentes, jamás vividos desde la emergencia del género Homo, hace 2.5 millones de años y definitivamente jamás vividos, en los meros 200.000 años que el Homo sapiens lleva caminando por la Tierra. Por ejemplo, la actual intensidad de la pérdida de biodiversidad no tiene eco desde la quinta gran extinción hace 65 millones de años que vió desaparecer tres cuartas partes de las especies de plantas y animales de la tierra, entre ellas los dinosaurios. Un clima de cuatro grados más cálido para final de este siglo – que va emergencia como un escenario optimista -, no se ha registrado en la Tierra desde hace por lo menos 15 millones de años. La tesis del antropoceno proclama un nuevo régimen geológico de existencia para la Tierra y una nueva condición humana. Vivir en el Antropoceno significa vivir en una atmosfera alterada por los 575.000 millones de toneladas de carbono emitido como CO2 por las actividades humanas desde 1870. Significa vivir en una biosfera empobrecida y artificializada en un mundo más cálido caracterizado crecientemente por los acontecimientos catastróficos y los nuevos riesgos, incluyendo la posibilidad de un mundo sin hielo. Significa océanos crecientes y más ácidos, y convivir en un clima permanentemente hostil acompañado de nuevos y desiguales sufrimientos. Es un mundo en donde la distribución geográfica de la población del planeta será un factor extremadamente relevante. Y probablemente será un mundo más violento.

Reinventar una vida digna en un planeta finito y perturbado se ha vuelto el tema fundamental de nuestra época. Si estamos entrando en una época que va más allá de la experiencia de los seres humanos, es una en la que no ha habido adaptación biológica ni aprendizaje o transmisión cultural para prepararnos para el tipo de cambios ambientales que se avecinan. Esto constituye una nueva condición humana.

En una época en donde hemos despertado a Gaia, las concepciones puramente sociales de autonomía, agencia, libertad y reflexividad que han sido los pilares modernos desde el siglo 19 se tambalean. Las ideas sobre la humanidad,  sobre el contrato social, sobre la naturaleza, la historia, la sociedad y la política deben ser inevitable y urgentemente reconsideradas.

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